Las lluvias intensas que hemos vivido recientemente forman parte de la identidad climática de la Comunitat Valenciana. Episodios torrenciales ponen a prueba año tras año la capacidad del territorio para absorber y evacuar grandes volúmenes de agua en muy poco tiempo. Frente a esta situación, la vasta red de acequias y canales que recorre nuestros campos cumple una función indispensable que a menudo pasa desapercibida para el conjunto de la sociedad: actuar como un sistema vertebrador de drenaje.
Más allá del riego: colectores que protegen a la población
Aunque la misión principal de estas infraestructuras hidráulicas es conducir el agua hasta los cultivos, en periodos de precipitaciones extremas su cometido va mucho más allá. Las acequias y canales funcionan como colectores de desagüe capaces de laminar, encauzar y evacuar el exceso de agua acumulada en el terreno.
Gracias a esta red, se evita la formación de grandes charcas y la estancación prolongada en zonas agrícolas y periurbanas que, de otro modo, causarían graves problemas de inundabilidad. Un sistema de drenaje fluido impide el colapso de vías de comunicación, evita daños en infraestructuras públicas y residenciales y minimiza el impacto económico y cotidiano que estas situaciones generan en la vida de los ciudadanos.
La importancia de un mantenimiento continuo y riguroso
Para que este mecanismo de defensa funcione con la máxima eficacia cuando llega la tormenta, la red debe estar limpia y despejada. El desbroce de vegetación, la retirada de sedimentos y la reparación de cajeros y muros son labores indispensables que se realizan de forma constante. Una acequia obstruida o en mal estado pierde drásticamente su capacidad de evacuación, lo que puede provocar desbordamientos puntuales indeseados y agravar el riesgo de inundación.
Estas labores de conservación y conservación de cauces tradicionales son asumidas históricamente por las comunidades de regantes, cuyo conocimiento del terreno y trabajo pie a tierra resultan insustituibles.
El mantenimiento de miles de kilómetros de canales y acequias repartidos por toda la Comunitat Valenciana representa un enorme desafío si se afronta en soledad. Mantener estas infraestructuras en un estado óptimo beneficia al sector agrario y constituye un servicio público directo de protección civil para todos los municipios.
Por ello, desde FECOREVA insistimos en la necesidad de consolidar y reforzar la colaboración entre autoridades, ciudadanía y comunidades de regantes. Es imprescindible contar con planes de apoyo, inversión continua y marcos de coordinación agiles que faciliten las labores de limpieza preventiva y modernización de estas redes.
Garantizar la operatividad de nuestras acequias y canales ante episodios de lluvias torrenciales es proteger nuestros campos, nuestras ciudades y la seguridad de todos los valencianos. Una infraestructura de riego cuidada es, en definitiva, el mejor seguro frente a las inclemencias del clima.
Comentarios recientes
Me parece importante que tengan en cuenta a todas las comunidades de regantes de la Federación y en esta nueva etapa se pudiera dar respuestas […]
[…] FECOREVA […]
[…] Més informació en aquest enllaç. […]