La agricultura de la Comunitat Valenciana es, fundamentalmente, una agricultura de regadío. Con una tradición milenaria en el aprovechamiento del agua y una altísima especialización en cultivos hortofrutícolas y cítricos, nuestra tierra presenta un modelo productivo intensivo que vertebra el territorio, fija población y dinamiza la economía.
De acuerdo con la información extraída del libro “El regadío de la Comunitat Valenciana. Significados y valores territoriales” dirigido por Jorge Hermosilla Pla (doctor en Geografía por la Universitat de València y director del Grupo de Investigación ESTEPA), en estrecha colaboración con la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunidad Valenciana (FECOREVA), la superficie total cultivada en la región asciende actualmente a 540.763 hectáreas. De esta extensión, el 56% corresponde a terrenos de regadío, mientras que el 44% restante se dedica al secano. Estas cifras ratifican formalmente la profunda dependencia hídrica del sector agrario valenciano, el cual ha sabido transformar las limitaciones climáticas en ventajas competitivas globales.
Factores de un modelo de éxito regional
Este sólido predominio del riego no es un hecho fortuito, sino el resultado de la confluencia de factores históricos, geográficos y de una decidida y constante inversión en infraestructuras. Los inviernos suaves propios del clima mediterráneo y la escasez estructural de precipitaciones han empujado históricamente a los agricultores a perfeccionar la captación, almacenamiento y distribución del recurso.
Gracias a una red de infraestructura hidráulica altamente desarrollada —modernizada de forma continua por las comunidades de regantes—, la Comunitat Valenciana se sitúa hoy a la vanguardia de la eficiencia hídrica, optimizando cada gota para mantener la especialización en cultivos de alto valor añadido.
Valencia lidera la superficie irrigada
El análisis territorial desvela una distribución geográfica asimétrica del regadío a escala provincial, fuertemente condicionada por la disponibilidad natural de recursos y las características de la orografía:
- Provincia de Valencia: Concentra más de la mitad de la superficie de regadío autonómica, alcanzando el 55,9% del total.
- Provincia de Alicante: Ocupa la segunda posición con el 29,0% de la superficie regada.
- Provincia de Castellón: Representa el 15,1% restante del mapa del agua regional.
Esta concentración responde a criterios geomorfológicos claros. Las zonas litorales y prelitorales del centro y del sur de la Comunitat disponen de cuencas con mayores recursos hídricos y relieves llanos altamente favorables para el cultivo masivo. Por el contrario, el interior castellonense presenta una topografía mucho más accidentada y un relieve abrupto que limita técnicamente las posibilidades de implantación de redes de riego estables.
Análisis comarcal: Las vegas fluviales frente al secano del interior
Al descender a la escala comarcal, los contrastes territoriales se vuelven marcadamente acusados, identificándose zonas de máxima intensidad hidráulica frente a la resistencia del secano:
- Los motores del regadío intensivo: Las grandes protagonistas del mapa hidráulico son la Vega Baja del Segura (12,6% del total autonómico) y La Ribera Alta (12,3%). Juntas reúnen prácticamente una cuarta parte de toda la superficie regada de la Comunitat Valenciana. Su posición privilegiada en las vegas fluviales más fértiles, sumada a una extensa red de acequias heredada de la época medieval, las convierte en despensas agrícolas de primer orden. En un escalón similar de alta productividad agraria destacan el Camp del Túria (6,2%) y La Plana Baixa (6,0%), donde predominan los cultivos de cítricos y hortalizas bajo sistemas altamente tecnificados.
- Zonas de transición o intermedias: En un nivel intermedio se sitúan comarcas como El Vinalopó Medio, L’Horta Sud, La Costera o La Safor, territorios dinámicos donde coexisten de manera equilibrada los cultivos tradicionales de regadío con áreas dedicadas al secano.
- El predominio del secano en el interior: La situación cambia drásticamente al mirar hacia el interior regional. En comarcas como Utiel-Requena, El Alto Palancia, Los Serranos o El Valle de Cofrentes-Ayora, la menor disponibilidad hídrica y la acusada irregularidad de las lluvias dificultan la implantación de sistemas de riego extensivos. En este entorno, la vid, el olivo y el almendro constituyen las principales especies cultivadas, erigiéndose como los verdaderos baluartes económicos, ecológicos y paisajísticos de estas tierras.
De este modo, la distribución actual del regadío en la Comunitat Valenciana es el resultado de una larga evolución histórica marcada por la disponibilidad de agua, la orografía y la especialización agrícola. Las vegas del Segura, del Júcar y del Turia han configurado un paisaje agrario intensivo y de alto valor económico, mientras que el interior conserva la estructura tradicional del secano. Esta dualidad territorial manifiesta la enorme capacidad de adaptación de nuestro sector primario frente a las realidades de su entorno.
Comentarios recientes
Me parece importante que tengan en cuenta a todas las comunidades de regantes de la Federación y en esta nueva etapa se pudiera dar respuestas […]
[…] FECOREVA […]
[…] Més informació en aquest enllaç. […]