FELIZ DÍA DE LA AGRICULTURA

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Hablar de la agricultura en la Comunitat Valenciana es mucho más que hablar de producción, kilos por hectárea o balance económico. Cuando abrimos la compuerta de una acequia o activamos un sistema de riego localizado, estamos poniendo en marcha un motor cultural con siglos de historia. En el Día de la Agricultura, desde la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunidad Valenciana (FECOREVA) queremos poner en valor aquello que no se mide en básculas ni se cotiza en mercados: el incalculable patrimonio cultural, social e identitario que el regadío ha legado a nuestra tierra.

Un paisaje esculpido por la cultura del agua

El paisaje valenciano no es fruto del azar. Nuestras huertas, nuestros campos de cítricos y nuestros arrozales son obras de arte vivas, modeladas por generaciones de agricultores que aprendieron a domar el territorio y a canalizar el agua allá donde la tierra la necesitaba.

Desde la época romana y, muy especialmente, con la sabiduría andalusí, el regadío transformó una franja mediterránea sedienta en un vergel interconectado. Las acequias, los azudes, las marjales, los aljibes y las norias no son meras infraestructuras hídricas; son monumentos a la inteligencia colectiva y a la adaptación al medio.

Gobernanza, convivencia y tradición

La vertiente cultural del regadío trasciende lo que se puede tocar. Reside, sobre todo, en sus instituciones e intangibles: las entidades de riego son ejemplo vivo de justicia equitativa y gobernanza democrática; el regadío ha impregnado nuestra lengua con palabras como lengüeta, alquería, tanda, arbellón o partidor y con refranes, leyendas, festividades y cantos de trabajo que nacieron al ritmo del discurrir del agua por los brazales; y la necesidad de compartir un recurso escaso como el agua tejió una red de solidaridad y cohesión social fundamental en nuestros pueblos, enseñando a las comunidades a dialogar y resolver conflictos desde el consenso.

Innovación con raíces

Hoy en día, la modernización de los regadíos y la introducción de tecnologías de precisión no rompen con este legado; al contrario, lo protegen. Optimizar cada gota mediante riego por goteo o telecontrol es la continuidad lógica de esa misma cultura del aprovechamiento responsable que practicaban nuestros antepasados.

En este Día de la Agricultura, FECOREVA rinde homenaje a todos los regantes que, día a día, alimentan a la sociedad con productos de máxima calidad y custodian un patrimonio cultural único en el mundo. Porque regar, en la Comunitat Valenciana, ha sido y siempre será hacer cultura.